Frank Palacios:
“Visibilidad siempre”

Somos quienes somos nos odien, nos quieran o les seamos indiferentes”.

Frank Palacios pasea diáriamente por Madrid con su inseparable perrete Totoro. De su espíritu que es una esponja para todo lo que se encuentra en la realidad de cada día y su forma de explicarla, locuáz y divertida, han surgido parte de los guiones de series como “Los ladrones van a la oficina” o ‘¡Ya es viernes!… ¿O no?’ y películas como ‘Asfalto’ y ‘Pacto de Brujas’. De su imaginación ha surgido el guión para el cómic ‘Lili y la corza’, una obra por la visibilidad.


¿Podrías presentarte? ¿Quién es Frank Palacios?

Nací en La Palma (muy popular ahora mismo gracias a un nuevo volcán) y llegué a Madrid con 18 años para ser lo que quería: Guionista, y lo conseguí, y muy pronto gracias a esos golpes de suerte que te da la vida y gracias sobre todo al guionista Juan Antonio Porto (mi profesor de guión en Ciencias de la Comunicación) que me empujó a trabajar en mi primera serie de televisión para Antena 3 en 1992.

Luego me llamaron para trabajar en otro programa y luego de otro, y terminas trabajando en series de ficción, programas de televisión, en programas infantiles con Disney, en Radio Nacional de España como guionista de concursos y montador musical con Manolo Ferreras, en el cine, en una agencia de prensa cinematográfica con Rafa Fernández, en cómics, luego consigues que un editor más loco que tú publique tu primera novela y consigues terminar escribiendo sobre las mujeres de Cervantes y Shakespeare… y hasta sacas tiempo para tener tu propia revista de información cinematográfica (Cookies on the Net) que aún mantengo desde 1996.

Parecen muchas cosas así en bruto, pero cuando tienes 50 años no te creas que son tantas. Siempre tomas notas para la siguiente locura que te acompañará durante horas de escritura y varias bandas sonoras de fondo.


¿Cómo surge ‘Lili y la corza’?

Surgió durante el nefasto 2020. El dibujante recibió el encargo de una editorial de Zaragora para este proyecto en la conmemoración del 150 Aniversario de la muerte Bécquer (Gustavo Adolfo Bécquer) y querían publicar un cómic basado en la leyenda de “La corza blanca”.

Bécquer además de un poeta fue un gran escritor de ficción con sus leyendas y relatos, en las que seres feéricos y del averno se cruzaban con los humanos para darles un escarmiento o una lección, como ocurría con esta historia de amor con final terrible entre el cazador y la hija de un terrateniente que por las noches, y acompañada de algunas amigas, se convertían en corzas y salían a pasárselo en grande.

Como no quería contar lo que ya estaba escrito, busqué algo más contemporáneo con lo que pudiera contar esta historia otra vez, pero con un final feliz y así nació Lili, que en realidad es un reflejo de mis sobrinas Samantha y Heather quienes iniciaron su proceso de cambio de sexo siempre apoyadas por sus padres desde el minuto uno, y no tanto por quienes deberían haberlas apoyado dentro de los recintos escolares.

Sé perfectamente lo que se siente cuando te llaman “maricón” en 5 de EGB o por un familiar muy cercano, y sé por mi hermana, lo que sufrieron mis sobrinas cuando viéndose atrapadas en un cuerpo masculino, siguieron sus estudios entre insultos en sus colegios e institutos.

Ambas historias, la de Bécquer y la de mis sobrinas, podrían encajar perfectamente en este relato que se narra con siglos de diferencia. Bécquer aportaría la oscuridad y el castigo a esa joven engreída y malcriada que se convierte en corza, mientras que Lili es todo lo contrario. Es alguien le luchará por quien es y quiere ser sin importarle lo que le hagan o digan de ella. Los estudios son su tabla de salvación para ser esa mujer del futuro. No va a ser un monstruo de feria como gran parte de la sociedad ve a las personas transgénero.

Así surgió la historia de “Lili y la corza” que no acabó cuando terminé de escribir el guion ya que como trabajas codo con codo con el dibujante por internet, y sin horarios de oficina, pude enviarle desde el aspecto que tendría Lili, la foto de una joven de melena blanca y vestuario gótico que encontré en internet, a decorados naturales (láminas y grabados) y vestuario del 1300 que donde está situada la historia de Bécquer. También se me ocurrió que podríamos hacer dos cómics en un cómic. El presente, la historia de Lili con el estilo que quisiera el dibujante y la parte de Bécquer como si fuera un grabado y aguafuertes de Goya. Cuando puedes trabajar así con alguien es una absoluta gozada ya que ve lo mismo que tienes en la cabeza y puedes ver más allá de lo que hay en el guion.


¿Qué referentes culturales y personales se ven reflejados en este cómic? Si se pueden saber, claro.

Mis sobrinas y sus etapas en el instituto. Y también otro personaje secundario (Marisa, que sale poco), y que es una chavala con acromegalia, una enfermedad crónica que segrega de forma excesiva la hormona del crecimiento y la hace diferente a las demás. Con eso quería plasmar que en el instituto o en primaria cualquiera puede ser un bicho raro y cómo se enfrentan a esa situación. Sin olvidar nunca el acoso escolar y a esos estudiantes que actúan como tiburones hacia otros. Una plaga capaz de arrinconar a otros jóvenes en su crecimiento, causándoles depresiones, empujarles a autolesionarse y en el peor de los casos llevarles al suicidio.


¿Cuál es tu punto de vista sobre la visibilidad queer a partir de la cultura y el arte?

Visibilidad siempre. Somos quienes somos nos odien, nos quieran o les seamos indiferentes. No debemos escondernos porque tenemos los mismos derechos que ellos (sean quienes sean), y porque hay muchos muertos del colectivo LGTBIQ+ cuya única condena fue amar a otra persona del mismo sexo.

Como guionista y escritor sí me gustaría comentar que al contar una historia, lo haces porque antes has conocido a los personajes y sabes lo que van a vivir y contra lo que se van a enfrentar… Todos los personajes han de aportar algo al argumento. No salir para hacer “la gracia”. Ocurrió en cine y en televisión cuando comenzaron a salir personajes gays, lésbicos o transexuales. Eran el chiste, lo raro, lo repulsivo y muchas veces la víctima del asesino de turno.

Todo lo que aporte visibilidad siempre es bienvenido.

También me gustaría recordar que el primer beso interracial emitido en televisión fue entre el capitán Kirk (William Shatner) y Uhura (Nichelle Nichols) el 22 de noviembre de 1968, que lo tenemos a la vuelta de la esquina. Además ese décimo capítulo de la 3ª temporada de Star Trek fue una bomba en todos los hogares americanos porque nadie se esperaba que fuera a ocurrir en la NBC, y menos cuando Martin Luther King había sido asesinado unos meses antes, el 4 de abril.

La gente que trabaja en la cultura o en el arte tiene un don. Y ahí acabemos todos, como creadores o como espectadores. Siempre hay sitio.

¡Gracias! 

LiLi y la corza
Editorial: OLIFANTE EDICIONES DE POESIA
Fecha de lanzamiento: 17/08/2020

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