JC Sanz y Daniel

Ser homosexual no nos hace ser diferentes, ni enfermos. Nadie tiene el derecho de ponerle trabas al amor, sea como sea su forma, su color, su edad o su sexo…

  • ¿Podrías presentarte? ¿Quién es JC Sanz?

Por supuesto que sí, pero antes de hacerlo, quisiera daros las gracias por darme la oportunidad de que vuestros lectores/as me conozcan. No obstante, estaréis de acuerdo conmigo que es complicado definirse uno mismo.

Pensándolo un poco, pues JC Sanz no es más que el seudónimo con el que firmo mis libros. Detrás de él se esconde un chico sencillo, metódico, trabajador, risueño y soñador al que le encanta leer y escribir, el cine, la música, viajar, hacer deporte, ir de compras, los videojuegos…

  • ¿Qué es lo que principalmente te motiva a la hora de escribir?

Pues si te soy sincero, soy un hombre muy creativo y siempre tengo alguna idea rondándome por la cabeza, ya sea para un nuevo libro o alguna portada o cómo mejorar las que ya tengo en mis libros… Pero sobre todo, las ganas de compartir todo ello con mis lectores. En cierto modo es como un proceso sanador para mi mente.

  • El personaje de Daniel, tu última obra es abiertamente homosexual ¿Qué referentes culturales y/o personales se ven reflejados en tu última obra? Si se pueden saber, claro.

Llevaba muchísimo tiempo con ganas de escribir un libro así y desde el año pasado con lo vivido con la Pandemia, me vi obligado a apartar todos los demás proyectos y centrarme en este porque no conseguía apartarlo de mi cabeza. Sobre todo al perder el archivo original tras una actualización del ordenador.

Quizás en otro momento de mi vida me habría rendido y habría pensado que el destino no quería que llevase ese proyecto adelante, pero soy tozudo (muy tozudo) y no me rindo fácilmente, así que me dediqué en cuerpo y alma a él y aquí lo tenéis…

Me preguntabas por los referentes que me llevaron a escribir la historia de Daniel y, aunque no es una historia autobiográfica, si que hay mucho de mi en ella. Mi “salida del armario” no fue un proceso fácil ni sencillo y he querido reflejarlo en el libro más para liberarme a mi mismo que al protagonista, sin embargo, estoy seguro que todo el que lo lea, se sentirá identificado en algún momento pues a pesar de ser una historia de superación, las vivencias son mas que habituales en este mundillo y que conste que no digo que sean ni mejores ni peores, cada cual hace lo que quiere, ¿quién soy yo para meterme en la vida de nadie? Además no hay mas que mirar a nuestro alrededor para comprobar que la realidad siempre supera a la ficción.

  • Sabemos que tu obra anterior es muy variada en géneros: thriller, fantástico, romántica, ahora una novela queer…  ¿qué quieres transmitir con cada género? ¿Existen denominadores comunes en ellas?

Siempre me he dejado llevar a la hora de escribir una historia y mi forma de ver las cosas en ese momento, mi situación mental me ha llevado decantarme por un género u otro. Todavía estoy en ese proceso de autonocimiento, por lo que no quiero cerrarme puertas ya que, por el momento, me he sentido muy cómodo escribiendo todos y cada uno de mis seis libros.

No quiero estancarme en uno, aunque sí que sé que no estoy preparado para escribir sobre todo tipo de temas como son la política o motivos religiosos, ya que siempre he pensado que son muy complicados y llevados a malinterpretarse…

Escribir es un proceso precioso con el que disfruto mucho, ¡así que para qué sufrir haciendo algo que te encanta!

Haciendo un breve recorrido a lo largo de los seis libros, puedo decirte que todos y cada uno de ellos me han servido para una cosa u otra. Me explico:

Con Post-Mortem: Nada es lo que crees (mi primer libro), conseguí salir de una depresión muy gorda a causa de una enfermedad rara que sufro desde hace unos años. Me pilló en una época complicada donde además de verme metido en una cama durante muchos meses seguidos sin poder moverme ni valerme por mí mismo, me encontré con que había roto hacía poco tiempo con mi ex, mis amigos (o los que creía que eran mis amigos) me dieron la espalda cuando más los necesitaba. Fue un proceso duro, pero conseguí encontrarle un nuevo aliciente a la vida y a día de hoy, me alegro de haberlo hecho pues la muerte me susurraba al oído (literalmente). Con respecto a mis libros de corte romántico-paranormal, quise sacar mi parte mas sensible, mas humana y mostrársela al mundo.

Por lo general, la romántica se asocia con la mujer por su sensibilidad a la hora de escribir, por el amor o la pasión con la que escriben y no digo que no sea así, pero también quise demostrar que un hombre podía hacerlo y que no era vergonzoso decir que uno también escribe romántica. Ahí surgieron Me enamoré de Cupido en el que le di una vuelta de tuerca a ese angelito de pelo rizado, pensando que por qué Cupido no podía ser un ángel sabio por el paso de los años, pero también mermado por los años, cansado de hacer siempre lo mismo, anteponiendo el amor de los demás al suyo propio. Y “Ocurrió en Nochebuena y, sin esperarlo, me enamoré” fue una historia preciosa surgida por un sueño donde la protagonista, Liss tiene que descubrir quién es y de dónde procede (algo que todos hemos sentido y nos hemos parado a pensar en algún momento de nuestra vida).

Con respecto a mi trilogía épico-fantástica El Círculo de la Luz, surgió tras sufrir una pesadilla recurrente durante más de una semana. Cada día el sueño se alargaba y sucedían más cosas y, con el fin de entender qué era lo que me ocurría y buscar algún significado en internet, empecé a anotarlo en un papel. luego, al leerlo todo, me gustó tanto la idea que me llevó a seguir escribiendo lo que fue el primer libro: Renacer.

Con el segundo no me fue muy bien al intentar dejar de lado la autopublicación y lo intenté con una editorial pequeña, pero no resultó tal y como pensaba, así que en cuanto pude conseguir de nuevo los derechos del libro, lo publiqué yo mismo, adaptando todos los libros bajo una misma apariencia tal y como quería desde un primer momento (algo que creo que es normal cuando se escriben trilogías o sagas, ya que no podía dejar que el libro tuviese un tamaño y el que ellos me publicaron tuviese un tamaño diferente. Quedaba horrible).

Con Daniel he sacado a la luz mucha de mi personalidad oculta ya que en muchas ocasiones no me es fácil decirle al mundo que soy homosexual. Quizás por todo lo que he pasado, quizás por ese miedo que siempre sentimos al rechazo, no lo sé muy bien. Pero ya era hora de dejar todo eso a un lado, abandonar los miedos y decir este soy yo y me da igual lo que pienses de mí.

Por eso te digo que todos y cada uno de mis libros me han servido para hacerme cada vez más fuerte mentalmente, así que quizás ese sea el denominador común que me ha llevado a escribirlos.

  • ¿Cuál es tu punto de vista sobre la visibilidad LGTBI+ a partir de la cultura y la literatura, en tu caso?

Después de lo acontecido durante los últimos meses y lo que sigue ocurriendo a día de hoy, es más que necesaria la existencia de libros, series, películas o documentales donde se trate el tema. Todavía queda mucho por trabajar y por conseguir y, nosotros, como maestros o como padres, madres, tíos, tías, amigos… es una asignatura pendiente porque cada vez hay más agresiones homófobas, bullying en el cole… y es importante y necesario acabar con toda esa lacra.

También creo que durante los últimos años si se ha dado un paso adelante en lo que a visibilidad en el cine o series de televisión se refiere, pero bajo una serie de estereotipos que, en ocasiones, no refleja la realidad de la sociedad y no sirve más que para mera burla del colectivo. De hecho, muchas veces exigimos un respeto que entre nosotros mismos no nos damos y eso me cabrea. No sé si me entendéis. Ya es muy duro y difícil aceptar que se es homosexual como para encima tener que lidiar contra nosotros mismos, por lo que como he dicho antes. Aun queda mucho por hacer y por conseguir, pero no dejemos que nadie, ni siquiera algunos partidos políticos pretendan quitarnos los derechos que nos hemos ganado con el tiempo, derechos que merecemos como cualquier ciudadano de a pie ya que ser homosexual todavía se considera como que somos enfermos y nada más lejos de la realidad.

Ser homosexual no nos hace ser diferentes, ni enfermos. Nadie tiene el derecho de ponerle trabas al amor, sea como sea su forma, su color, su edad o su sexo…

Y es que “amor es amor” sin importar cómo ni a quién. Debería bastarnos con que sea con el corazón pues no tiene ojos con los que ver nada más o es que, ¿el amor no es ciego?

Muchísimas gracias de nuevo por la oportunidad que me brindáis. Recibid un fuerte abrazo y ¡felices fiestas! Que este 2022 nos traiga el doble de felicidad, un trabajo más estable y el triple de amor sea del color que sea. ¡Nos vemos por las calles!

Podéis encontrar Daniel y toda la obra de JC Sanz en Amazon

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *